Plataforma trasera reforzada
Soporta cajones, bandejas y bolsos de hasta 60 kg si el cuadro está bien triangulado. Sirve para reparto diario de panadería, verdulería o farmacia. No conviene cargarla al máximo en calles con adoquines: el peso alto desestabiliza en curvas.
Caja isotérmica desmontable
Para productos que no pueden perder cadena de frío: lácteos, comidas preparadas, flores. Se ancla con cuatro puntos y se saca en segundos para limpiarla. Con 35 grados a la sombra rinde menos de lo que uno espera, así que el recorrido tiene que ser corto.
Horquilla delantera de carga baja
Baja el centro de gravedad y permite llevar peso adelante sin que el manubrio se vuelva pesado. Ideal para macetas, cajas de botellas o herramientas. Requiere rueda de 20 pulgadas y freno de disco: con lluvia, la frenada importa más que la capacidad.
Amarres y cinchas elásticas
El sistema más simple y el que más se rompe si se elige mal. Usamos cinchas con gancho recubierto y tensores de trinquete para cargas voluminosas. Revisión cada dos semanas: el sol y la lluvia degradan el elástico antes de lo que uno cree.
Luces y señalización para reparto nocturno
Quien reparte después de las 19 necesita ser visto, no solo ver. Luz trasera con batería de larga duración, reflectivos en los laterales de la caja y un catadióptrico bajo el asiento. En avenidas con tránsito pesado la visibilidad lateral es lo que más falta.
Mantenimiento cada 500 km
Una bici de carga trabaja más que una común: frenos, cambios, rayos y cubiertas se desgastan antes. Llevamos un registro simple por comercio y avisamos cuando toca. Sin ese control, la bici empieza a fallar justo en la semana de más pedidos.