Cuando decimos que un cuadro o un sistema de frenos es confiable, nos referimos a que fue probado en recorridos urbanos concretos y que conocemos sus puntos de desgaste. No publicamos porcentajes de falla ni índices inventados, porque no tenemos forma de auditarlos de manera independiente.
Las cifras de carga que mencionamos corresponden a condiciones controladas: superficie plana, conductor entrenado, distribución equilibrada. En la calle, con adoquines, pendientes o lluvia, la capacidad útil baja. Preferimos decirlo antes que dejar que el número suene más grande de lo que es.
Los intervalos de revisión que sugerimos (frenos, rayos, rodamientos, anclajes de caja) son orientativos. Dependen del peso transportado, los kilómetros diarios y el estado de las calles. Un taller puede acortarlos o estirarlos según lo que vea en cada bici.
Los proyectos que mostramos en otras páginas del sitio son situaciones reales de comercios de Rosario. No implican que el mismo esquema funcione igual en otro barrio, con otro tipo de mercadería u otro horario. Sirven para ver decisiones, no para copiarlas sin adaptar.
Las consultas sobre especificaciones, repuestos o visitas al taller se responden por los canales formales. No damos asesoramiento técnico por mensajes informales ni confirmamos disponibilidad sin verificar stock y agenda.