De un taller en San Luis al barrio entero

CargaPedal no nació de un plan de negocios. Nació de una mudanza mal resuelta y de la obstinación de tres personas que se cansaron de ver cómo los comercios de Rosario dependían de una camioneta para mover veinte kilos de mercadería.

2016: el primer prototipo en un garage de Arroyito

Empezamos soldando un cuadro de acero común a una plataforma de madera para llevar cajones de verdura desde el Mercado de Concentración hasta un almacén de calle Mendoza. El primer viaje terminó con la plataforma torcida y una rueda trasera vencida, pero también con la certeza de que el formato funcionaba si el refuerzo estaba bien calculado.

2018: la caja isotérmica que cambió el reparto de pan

Una panadería de Pichincha nos pidió una solución para no aplastar facturas en el canasto. Diseñamos una caja de 120 litros con bandejas internas y anclaje al cuadro trasero. El recorrido se partió en dos vueltas y el auto familiar dejó de usarse para entregas. Ese pedido definió nuestro enfoque: adaptar la bici al oficio, no al revés.

2020: el año en que el taller se mudó a San Luis 2145

Con más pedidos de viveros, cervecerías y almacenes, el garage quedó chico. Nos mudamos a un local con acceso a patio, bancos de trabajo fijos y un sector para probar carga antes de entregar. Ahí empezamos a documentar cada armado con fichas de capacidad, torque y mantenimiento, algo que antes hacíamos de memoria.

2022: soportes para carga frágil y el vivero del centro

El vivero Verde Vivo necesitaba mover macetas de cerámica sin roturas. Armamos soportes de madera con goma espuma y amarres elásticos sobre una bici larga. La prueba fue simple: seis macetas medianas, cinco kilómetros, cero roturas. Desde entonces ese sistema se replica para otros rubros que mueven volumen sin peso excesivo.

2024: ferias, barriles y una red de talleres amigos

La cervecería El Lúpulo Rosarino nos pidió plataformas reforzadas para barriles de 20 litros. Coordinamos recorridos con horarios de feria y evitamos avenidas pesadas. En paralelo, armamos una red con talleres de barrio para derivar ajustes menores y que ningún cliente quede esperando una semana por un freno.

Cada etapa dejó una decisión concreta: refuerzos, materiales, recorridos, fichas técnicas. No trabajamos con catálogos cerrados porque cada comercio tiene su propia geografía y su propio peso. Si querés ver cómo se aplica esto a un caso puntual, en Contacto podemos revisar tu recorrido y tu carga antes de sugerir cualquier armado.

Quiénes nos acompañan en el día a día

No trabajamos solos. Talleres, comercios y espacios barriales de Rosario aportan su experiencia para que cada diseño de bici de carga resista el uso real: veredas rotas, lluvia, subidas y carga pesada. Estos son algunos de los vínculos que sostienen el proyecto.

Taller Mecánico El Riel

Armado y ajuste de cuadros de acero para plataformas traseras. Aportan criterio sobre soldadura y refuerzos en zonas de carga.

Almacén Los Dos Hermanos

Punto de prueba real en el barrio Echesortu. Durante seis meses registraron pesos, recorridos y horarios de reparto con bici de carga.

Cooperativa de Mensajería Sur

Comparten datos de última milla en el centro: tiempos de entrega, zonas complicadas y qué tipo de caja conviene según el rubro.

Vivero Verde Vivo

Nos ayudaron a probar soportes para carga frágil y voluminosa. Sus observaciones cambiaron el diseño de amarres y bandejas.

Cervecería El Lúpulo Rosarino

Usan nuestras bicis para abastecer ferias. Su experiencia con barriles y cajones definió refuerzos en la plataforma.

Quiénes armamos CargaPedal

Somos un taller y una pequeña empresa de Rosario que diseña, arma y repara bicicletas de carga para reparto urbano. No vendemos movilidad genérica: trabajamos con panaderías, viveros, cervecerías y almacenes que necesitan mover peso real por calles angostas. Cada bici sale calibrada para el recorrido de quien la va a usar.

Oficio de taller antes que catálogo

Empezamos soldando soportes para un vivero del centro que se cansó de romper macetas en el auto. De ahí salió el método: primero medimos la carga, después elegimos el cuadro. La mayoría de nuestros armados son mixtos, con piezas de serie y refuerzos hechos a medida en el banco de trabajo.

Origen del proyecto, Rosario
Trabajamos con quien reparte todos los días

Nuestros clientes son comercios chicos que hacen entre quince y cuarenta entregas por jornada. Nos importa que la bici aguante el uso continuo, que se pueda arreglar en el barrio y que no dependa de un repuesto imposible de conseguir. Por eso priorizamos frenos, ruedas y transmisiones estándar.

Perfil de usuario y contexto
Decisiones de diseño que se notan en la calle

Bajamos el centro de gravedad cuando la carga supera los sesenta kilos, alargamos la plataforma para bultos largos y dejamos el manubrio alto para ver por encima de la caja. Son ajustes simples que cambian el comportamiento en adoquín, en subida o con viento en contra sobre el río.

Criterios técnicos y de uso
Mantenimiento explicado sin vueltas

Entregamos cada bici con una rutina de revisión escrita: tensión de rayos, pastillas, cadena y amarres. También damos una mano los primeros meses para que el usuario aprenda a detectar ruidos y desgaste a tiempo. Preferimos una visita al taller antes que una rotura en pleno reparto.

Acompañamiento post-entrega
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